Sucede que hace dos días le comenté a un amigo de la existencia de este blog y me pidió que publicara su reciente historia de amor en busca de opiniones diferentes que le ayuden a tomar una desición. Aquí les va, espero podamos ayudarlo:
Tenía una novia a la que superaba en 13 años de edad, aunque a la vista no se echaba a ver, rara vez me había enamorado y esta fue una de esas. Ella era al principio una estudiante de medicina, confinada a ayudar en casa a la abuela enferma se apartó de las fiestas y los amigos desde temprana edad, convirtiéndose en el apoyo de su madre.
En mí encontró una válvula de escape, o eso creí, la llevé a conocer el mar en moto, visitas al zoológico -que no conocía-, creo que la mimé en exceso cuando le llevaba todo tipo de golosinas a casa y regalos un poco caros.
No sé en qué momento pasó, pero me aparte de mis amigos y peleaba con mi familia, todos me advertían que ella no era buena, en ese tiempo no quise escuchar.
A pesar de eso sucedió que engendramos, pero dos meses después perdimos el milagrito, sé que a mis espaldas comentaban que fue muy conveniente. No sé, quizás nunca lo llegue a saber.
Que qué sucedió, pues la tecnología. Eso. Comenzaron las llamadas a deshora, los secretos, que ese quien la llamaba era un viejo amigo. Por otro lado, caí en una crisis económica que la hizo apartarse y me demostró quien era.
La relación terminó de la peor manera, no quise ver lo que todos me advertían. Ahora, un par de meses después, me pide perdón. Pero, qué debo hacer.
Para serte sincero, hay un proverbio que reza así: “Engáñame una vez y es tu culpa, engáñame dos veces y el culpable soy yo”.
Sin más:
Evil Doctor.
Tu mismo tienes la respuesta.
Reconoces que no quisiste ver quién realmente era, y lo que muchos te advertían, es decir, lo que sucedió sabes que fue una experiencia pero, debes continuar tu vida, ya vendrá en otra persona tu mejor felicidad.
Saludos
Pienso que deberías seguir adelante.
No volver