Así le dice alguien muy querido para mí a los celos. A él le divierten en ocasiones, le hacen sentirse alagado, otras le molestan, le hacen sentir controlado. Según él, nunca los ha experimentado, pero yo hago como que le creo.
Ella, por otro lado, ha cambiado mucho al respecto. Sí, porque al inicio se valía hasta de las mordidas cuando se manifestaba celosa. Ahora solo cela a quien le importa mucho, ha aprendido a respectar las relaciones amistosas de él, y le ha servido para sentirse más segura. Ya no se mortifica, aunque no puede evitar sentirlos de vez en vez por aquella- la que es la oficial- al pensar que en las noches él está a su lado y conoce todos sus horarios, ella tan dichosa que lo puede tocar a gusto y placer.
Eso sí, una dosis de celos con respecto a ella a veces le gusta, como la vez que a aquel enamorado le dio un ataque de tarros cuando alguien más sostuvo su mano y él llegó de repente. No se puede negar, siente que importa.
Ah!, pero stop, cuando se siente sofocada, cuando es mucho el control…. no está en su naturaleza, ella se quiere más a sí, por eso huye, se rebela, se da su lugar.
A fin de cuentas un leve ataque de tarros le es excitante, pero hasta ahí.
P.D: El celoso no sufre por lo que ve, sino por lo que imagina.